Objeciones al proyecto de ley que legaliza el aborto

El actual proyecto de ley[1] (PL) en relación al aborto, lo despenaliza en los casos que señala, pero el efecto más fuerte es que lo legaliza, estableciendo una prestación salud y el consiguiente derecho a esta prestación.

La ley no solo reestablece el antiguo artículo 119 del código sanitario, que permitía la causal que el PL señala en el nuevo 119 N° 1, sino que agrega dos causales que dan amplitud al aborto. En el siguiente resumen se dará cuenta de los principales puntos del PL y de argumentos que cuestionan su texto.

El 119 N° 1 del código sanitario   permitiría el “aborto terapeútico” a la mujer que se encuentre en riesgo vital, de modo que la interrupción del embarazo evite un peligro para su vida.

Se establece sin importar el tiempo de embarazo, pudiendo realizarse  los nueve meses, edad en que el bebe tiene completo desarrollo, por lo que la única distinción entre matar al “feto” y a un niño recién nacido es que en este caso se hace al interior del vientre de su madre.

Debe contar con la ratificación por otro médico (necesario dos aprobaciones)[2].  El proyecto en esta materia mira al aborto como una posibilidad médica más o un “tratamiento”, para la madre aún cuando  el niño en crecimiento no es parte de ella, sino que crece en el vientre de una mujer con un  estado de salud aquejado, sin embargo se considera razonable  eliminar al niño porque la madre tiene derecho a no padecer durante el embarazo (aunque ambos sean personas).

Hoy existen otras alternativas que efectivamente evitan un peligro para su vida, no siendo necesario, ni razonable que se pueda optar por el aborto en un embarazo.

El 119 N° 2 del proyecto de ley  refiere que mediando la voluntad de la mujer, un solo médico cirujano podrá realizar un aborto si el embrión o feto padece una alteración estructural congénita o genética de carácter letal.

En este caso no se define qué se entiende por alteración estructural congénita o genética de carácter letal, pero sí que por esta razón se permite adelantar la muerte del niño, lo que provoca en la práctica una “eutanasia fetal”.

Se le llama comúnmente “invialibilidad fetal”, su motivación según el mensaje del PL es evitar el “estado de duelo” que vive forzadamente una mujer al deber cargar con un hijo que morirá en el vientre o vivirá muy poco después de nacer y al igual que la causal anterior puede realizarse durante  los nueve meses del embarazo, contando con la ratificación del diagnóstico por un médico sin señalar que sea especialista, sino solo “que cuente con las habilidades específicas requeridas”. Al respecto cabe preguntarse por el duelo que puede significar terminar antinaturalmente con la vida de un ser humano, que tiene en muchos casos esperanza de vida de varios años. ¿Para qué matar a un hijo que va a morir naturalmente?  Y Si la idea es acabar con una vida que va a acabar de todas maneras ¿por qué no adelantar la muerte de personas aquejadas con enfermedades fulminantes?

Anualmente los casos de esta causal representan el 0.2% de los embarazos. De los que el detallado trabajo “Vademecum del aborto,”[3] otorga más detalles en cuanto a su tipo de complicación para la madre.

El 119 N° 3 relativo al caso de violación refiere que un equipo médico confirmará la ocurrencia de esta causal, no especificando quienes lo compondrán, lo que puede dar lugar a arbitrariedades. Refiere que en este caso podrá realizarse hasta la semana 12 en caso de ser mayor a 14 años y hasta la 14 en caso de ser menor. Al respecto cabe señalar un error jurídico por cuanto la causal se refiere al término violación sin distinguir entre mujeres mayores y menores de catorce años, cuando el Código penal denomina como “estupro” a la agresión referida a mujeres menores de 14 y menores de 18 años.

Cabe advertir que  el mensaje del PL de la presidenta refiere que el motivo para realizar el aborto es respetar la voluntad de la mujer, dando la opción de abortar para que no se vulnere su voluntad nuevamente; a lo que cabe responder que “la opción” de abortar no solucionará el trauma derivado de una violación, y que aunque el estado de embarazo recuerde a la mujer su trauma, el aborto mismo es un trauma que se suma al ya sufrido, lo que aumenta los daños psíquicos[4].

Respecto a la violación en niñas, utilizado como “caballito de Troya” respecto a la causal, cabe señalar que los abortos provocan daños en las mujeres, y estos son mayores mientras sea más joven[5] en comparación a aquellas mujeres que no abortan.

El 119 incisos  2 y 3 se refiere a las mujeres incapaces para manifestar su voluntad, permitiendo en conformidad al artículo 15, letras b) y c), de la ley Nº20.584 que representantes legales decidan en el caso en que no pueda manifestarse la mujer, lo que al igual que en otras causales desconoce el derecho a la vida del que está por nacer, y encima permite que otros impongan un daño severo a una mujer vulnerable (dadas las consecuencias físicas y psicológicas del aborto).

El 119 inciso cuarto posibilita a la menor de 14 años que solicite a la autoridad médica un aborto , quien la contactará con el juez de familia para autorizar el aborto, en situación de que no sea conveniente informar a adultos cercanos de la menor.

El 119 inciso quinto se refiere al deber de información veráz que deben proporcionar los servicios médicos antes de realizar un aborto, lo que incluye el dar opciones de acogida además del aborto y el inciso sexto a que estos servicios deberán hacerse cargo de los cuidados paliativos que exija el nacimiento de un niño, que pudiendo considerarse en el 119 N° 2 haya sobrevivido al aborto. Lo referido reconoce una dignidad diferente al niño enfermo que se ha decidido abortar y al mismo niño sobreviviente del aborto, que merece cuidados paliativos en su enfermedad.

El 119 ter establece el derecho a objeción de conciencia solo de los médicos, descartando este derecho para otros profesionales de la salud, señalando en el inciso final que en último término de no haber médico que pueda practicar el aborto lo deberá hacer de todas formas, lo que en la práctica hace que sea solo una apariencia de derecho.

El 119 quater establece la prohibición de la publicidad de los abortos, sin embargo no refiere que no podrá ser realizado por clínicas privadas. Es decir que existirá un mercado de aborto.

Se refiere  en el Código penal que se sancionará a quienes hagan uso de los restos del aborto para ser comercializado (el que facilitare o proporcionare a otro…).

A modo de cierre, según refiere un minucioso estudio el 80% de la población chilena rechaza el aborto en todos los casos, pero cuando se les consulta acerca de los casos aquí referidos en la forma en que son descritos por la ley estarían de acuerdo en general en cerca de un 70%[6],  y aún cuando son bajísimos en proporción al total de embarazos, dan cabida a la justificación del aborto y a la referida contradicción. Esta incoherencia probablemente disminuiría si se contase con más información de las causales al momento de opinar[7], la que se establece como derecho por el mismo PL (119 inciso quinto), sumando a esto que las dos primeras causales permiten el aborto hasta los 9 meses, y que las causales podrían permitir que mujeres no consideradas en el caso aborten (particularmente respecto al caso de violación, dada la dificultad en probarlo pasados varios meses).

Objeción al PL por contradecir normas constitucionales, como son:

El artículo 19 nº 1 de la Constitución, dispone que: “La Constitución asegura todas las personas: El derecho a la vida (…). “La ley protege la vida del que está por nacer”.

Por este motivo, el artículo 5  de la Constitución dispone que el límite  del ejercicio de la soberanía son “los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana”, siendo el derecho a la vida el fundante de los demás.

Otras normas de rango constitucional contrariadas, ratificadas y vigentes en Chile son:

La Declaración Universal de Derechos Humanos que dispone “todo individuo tiene derecho a la vida”(artículo 3), agregando que “todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad” (artículo 6).

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; el que  con la finalidad específica de proteger la vida del que está por nacer, prohíbe aplicar la pena de muerte a mujeres en  “estado de gravidez” (artículo 6.5).

La Convención Internacional de los Derechos del Niño,  en cuyo Preámbulo, dispone que  “el niño (…) necesita protección y cuidados  especiales, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento” para disponer que “niño es todo ser humano menor de dieciocho años de edad (artículo 1) y que  “todo niño tiene derecho intrínseco a la vida”  (artículo 6.1).

La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas  de Discriminación Contra la Mujer protege la maternidad  antes y durante el embarazo (Preámbulo, artículo 11° N° 2 letra a y  artículo 12° N° 2).

La Convención Americana de Derechos Humanos, que establece que “para los efectos de esta Convención, persona es todo ser humano” (artículo 1.2) y reconoce que “toda persona tiene derecho a que se respete su vida.”

Este derecho “estará protegido por la ley, y en general, a partir del momento de la concepción” (artículo 4.1)

Objeción al PL por contradecir normas legales y profesionales, como son:

Además hay distintas normas que articulan este espíritu general de la legislación de defensa la vida de todas las personas en Chile, como son:

Artículo 75 del Código Civil , que dispone: “La ley protege la vida del que está por nacer” y enseguida que  “El juez, en consecuencia, tomará, a petición de cualquiera persona o de oficio, todas las providencias que le parezcan convenientes para proteger la existencia del no nacido siempre que crea que de algún modo peligra.”

El artículo 55 del Código Civil , que contiene la definición de  persona: “Son personas todos los individuos de la especie humana.” Además, este reconocimiento se hace sin ninguna distinción:  “cualquiera que sea su edad (incluyendo la edad gestacional),sexo, estirpe o condición.”

Se refiere a todo individuo sin distinción alguna, es decir, sin distinguir si ha nacido o no.

Por lo mismo, el artículo 243 inciso 2° del Código Civil llama “hijo” al que está por nacer:

“La patria potestad se ejercerá también sobre los derechos eventuales del hijo que está por nacer” o en el  artículo 181: “La filiación produce efectos (…) pero estos se retrotraen a la época de la concepción del hijo.”

El artículo 9 del Código de Ética del Colegio Médico indica que el médico no podrá realizar acciones “cuyo objeto directo sea poner fin a la vida de un paciente bajo consideración alguna”, lo que es conforme al juramento hipocrático.

Si quieres mas información contáctenos y te asesoraremos para tengas la mejor defensa con nuestros abogados o visítenos en Huérfanos 863 oficina 817 – 818 o llámanos al teléfono +56 2 32233330.

Link de descarga formato pdf


Fuente
[1] Del cual se puede ver avance legislativo en el enlace: www.camara.cl
[2] A menos que se requiera una atención médica inmediata e impostergable, según indica el   nuevo artículo 149 bis inciso segundo del proyecto de reforma de ley.

[3] El que se encuentra en formato digital en el link: www.chileesvida.cl

[4]Argumento, que refiere: Dr. & Mrs. J.C Willke. “ABORTO. Preguntas y respuestas”,Hayes Publishing Company, Inc, 1992, p.123-134 ./ Lo mismo sostiene  “Vademecum: 60 argumentos jurídicos y médicos para la protección de la vida”, 2015, p. 20   /A su vez  el tema es tratado por Proyecto esperanza:“Síndrome Post aborto”, disponible en el link: www.chileesvida.cl Constata todo lo señalado No más silencio, “Un nuevo estudio relaciona la depresión con el aborto”, y “La depresión clínica después de un embarazo no deseado está ligada al aborto”, documentos que citan diversos estudios, todo lo que está disponible en: www.nomassilencio.com, David M. Fergusson, L. John Horwood y Joseph M. Boden, “Abortion and mental health disorders: evidence from a 30-year longitudinal study”, British Journal of Psychiatry 193 (2008), 444-451. De lo que existe un resumen disponible en la web: https://www.chileesvida.cl/wp-content/files/riesgos.pdf

[5] Argumento relativo a daño físico en madre, que refiere: Dr. & Mrs. J.C Willke. “ABORTO. Preguntas y respuestas”,Hayes Publishing Company, Inc, 1992, p.95-116 ./ Lo mismo sostiene  “Vademecum: 60 argumentos jurídicos y médicos para la protección de la vida” 2015, p. 19;  disponible en: www.chileesvida.cl

[6] Eugenio Yañez R.Cuestión de vida o muerte: La discusión bioética en Chile tras el regreso a la democracia”. Ediciones Altazor, 2011. p.45.

[7] Y no hacerlo en base a solo un argumento por causal, sin contraste  al respecto.  Véase lo que plantea el gobierno en su web de promoción a la legalización: https://3causales.gob.cl/

Por: Belén Salinas

Abrir chat

Le devolvemos la llamada

*Ingrese su numero real, para así poder contactarnos con usted